La Espiral “También eso puede darse. Nos convertimos en lo que matamos, Légele. Tú no lo piensas pero venimos de lejos” (Cesare Pavese, Diálogos con Leucó, “El Toro”) Era de mañana. Todo aún dormía y ella, en su confortable cama, pensaba en todas las posibilidades que se le presentaban. Hacía unos días había conocido al Toro y todo había cambiado en sus perspectivas; entre largas caminatas y diálogos sobre lo universal las horas habían pasado como en un sueño: suaves, livianas, rápidas. Ya no creía que fuera necesario ganar pesadez, ni que, la levedad fuera aquello que nos hacía la existencia inabarcable, sentía un nuevo brío que se colaba desde sus primeros Chakras hasta el cosmos que la contenía, una pequeña luz naranja le recorría toda su espina dorsal y ya no era tiempo para llorar. Demasiados espacios habían transcurrido junto al llanto y el dolor. Por fin había llegado al final de ese largo camino. Con el Toro todo era nuevo y fresco, como un fauno se deslizaba entre las hojas, l...
Hoy te escribo en la sombra, más allá del viento, más acá del tiempo. Junto a Orlando. Eres un otro hecho de sueños, Te metamorfoseas en mis dedos, Siento tu savia correr por mi vientre. Hoy te escribo porque leerte no puedo. Huyes... huyes... ¿Huyes de mi? Te escribo para sentir la mano viva.
Caminabas por esta vida con botas de colores, con semillas silvestres, con árboles de libertad… …Caminabas y caminabas… Bajo las estrellas soñabas raíces y ante el sol descubrías la savia que entraña la tierra. Caminamos por espacios sensibles, aún eternos, que nos contenían por completo… Habitaciones, en forma de caleidoscopio, que entre luz y espejos reflejaban la existencia en todos sus claroscuros. Altos, bajos, medios… El devenir se presentó en muchos momentos incomprensible, con una carga de pesadumbre, con una carga de amor; en lo quijotesco de las empresas nos soñábamos, con ladrillos hechos de naturaleza se re-construían espacios pasados que se llevan en las sangre; y los espacios de tu presente tendían hacia el re-descubrir las posibilidades para ser mundo y ser reales… Hilos de fique que tejieron fuerte y hondamente cada centímetro de vida. Llegó un día… Llegó un día y ya no habitamos los mismos espacios… De golpe, sin aviso previo los hilos de esta materi...
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