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Despedida de dos hijos a su padre.... (En memoria de Norman Alzate Cano, al fin te pueden decir adiós)

Papá querido Cuando el mundo nos trajo, cuando tu respiración junto a la de mamá nos hizo, cuando toda la naturaleza de este mundo nos abrazó, en ese instante, tu sonrisa fue el sol que alumbró nuestros primeros pasos, y que alumbrará los últimos, junto a ella comprendimos la dureza del suelo y de la vida, con ella nos hicimos grandes y pequeños, aprendimos a sentir el olor de las plantas, a escuchar la canción del árbol, a palpar la arena que ungía nuestros ojos… ¿Recuerdas los momentos de aventura y felicidad en la que nos enseñabas el nombre de ese gran pájaro de oriente, o cuando descubrías un nuevo acorde en el parque de la ciudad; recuerdas todos esos días en que nos abrazabas y nos mostrabas la imaginación hecha música, cuando de la mano caminabas con pasos fuertes y felices para que nos sorprendiéramos tanto como tu de lo maravilloso que es existir; recuerdas esas caminadas largas que a nuestras cortas piernas parecían llevar al fin del mundo; recuerdas cuando a través d...

A Norman Alzate Cano

Caminabas   por esta vida con botas de colores, con semillas silvestres, con árboles de libertad… …Caminabas y caminabas… Bajo las estrellas soñabas raíces y ante el sol descubrías la savia que entraña la tierra. Caminamos por espacios sensibles, aún eternos, que nos contenían por completo… Habitaciones, en forma de caleidoscopio, que entre luz y espejos reflejaban la existencia en todos sus claroscuros. Altos, bajos, medios… El devenir se presentó en muchos momentos incomprensible, con una carga de pesadumbre, con una carga de amor; en lo quijotesco de las empresas nos soñábamos, con ladrillos hechos de naturaleza se re-construían espacios pasados que se llevan en las sangre; y los espacios de tu presente tendían hacia el re-descubrir las posibilidades para ser mundo y ser reales… Hilos de fique que tejieron fuerte y hondamente cada centímetro de vida. Llegó un día… Llegó un día y ya no habitamos los mismos espacios… De golpe, sin aviso previo los hilos de esta materi...

Poeta

Poeta que el campo te encuentras, Susurras en los oídos dormidos. Poeta que en la luna sueñas tus reflejos, Cantas el movimiento de la espiga. Poeta que eres letras Te veo entre rendijas.

Lenguaje

Somos las frases que nos da el vacío Con el lenguaje de un arco Y las notas de lira. La distancia se presenta efímera Y nos consumimos a través de ella. Volver a ser poema Nos lleva hacia la tumba que nos espera.

Sur

Te toco en sueños Y esta realidad trasciendo. Somos unísono del contacto, Tu piel llama a la mía, En un centenar de formas Tu boca se confunde con la mía.

Sueño

En sueños anoche estuviste, buscaste mi boca y mi cuerpo, Respondimos. En sueños anoche estuviste, Quise tus ojos y tu carne, Fuiste mío. Fuimos tacto deseado. Nos crisparon las olas del sentimiento. Cada exudación  fue conjunción universal. Seres en respiración desgarrada... Al amanecer solo el vacío nos contenía.

De la reflexión y los elefantes…

Espacios habitados que nos contienen, y que en un doble movimiento, son contenidos por nosotros; sensores sensibles que nos interconectamos, a través, del tacto, la vista, el olfato, el gusto, la intuición, la imaginación y la razón [1] … Primero el tacto, luego, el sonido… o… tal vez primero la vista, luego, la imaginación. Todas las sensaciones de la existencia recreadas en el instante de la pintura y el espacio de la danza, junto a ellas, también, los sueños, y más allá, todo lo que se intenta decir, comprender, asir; la memoria fuerte y constante como los elefantes, a la vez, de una belleza corrompida, al igual que, los cisnes ahora grises antes blancos.   Reflejo de lo que somos, lo que hemos sido, lo que seremos, los cuerpos a los que nos hemos entregado, las ideas que se han amado, las razones que nos han defendido, sin embargo aunque nuestra imagen se encuentra intacta, las reflexiones (reflejos) nos muestran cómo aquello que percibimos nos escapa, es decir, nos escapa...