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アメニモマケス゛

アメニモマケス゛ por: Kenji Miyasawa Traducción: Aída Fernanda Alzate Cano No ceder ante la lluvia, Tampoco ante el viento, No retroceder ante la nieve O el calor del verano. Con el cuerpo fuerte y Alejado del deseo, Nunca perder la calma, Y así cultivar una alegría serena. Cada día solo comer Cuatro tazas de arroz integral, miso y vegetales. Siempre anteponer al otro; Estar en disposición De observar, escuchar, comprender, Y ante todo, no olvidar. A la sombra del bosque de pinos En una pequeña choza vivir. Si al oriente se encuentra Un pequeño enfermo Acudir. Si al oeste se haya Una madre agobiada por el peso de su saco de arroz Ayudarla. Si al sur está una persona en su lecho de muerte Alentarlo para que no ceda ante el temor. Si en el norte hay disputas y querellas Hablarles para que no se desgasten En algo sin importancia real. Ante la sequía humedecer los ojos Con lágrimas de comprensión. Ante un duro verano ...
Habitamos Por Aída Fernanda Alzate Cano ¡Y cómo empezar sin un espacio para la existencia! Porque se hace evidente que sin espacio (sin vacío, sin la nada, sin la realidad exterior, sin nosotros mismos) no hay tiempo. Que desliz tan grande cuando me olvido del espacio para pensar sólo en mis recuerdos, en mis sensaciones, en fin, en mi tiempo. Las reflexiones anteriores me han llevado por el camino de asir el tiempo a la existencia, y de repente, como un rayo en el cielo claro, aparece él (o ella tantas discusiones sobre el género del lenguaje): figura que configura esa misma existencia que el tiempo con tanto ahínco intenta aprehender y determinar. Entonces las ideas sobre todo y nada , es decir, los pensamientos humanos se convierten en un crisol de las experiencias que éstos cuerpos vivimos y hacemos conscientes; porque ser y estar (dos verbos en español, uno en inglés, ¿Cuántos en árabe?) es espacial y no temporal, aquí el tiempo queda suspendido en el espacio que se...

Sueño Científico

Un sueño..... Mientras las imágenes, se deslizan por mi conciencia del subconsciente, me divierto con sus divertidas ocurrencias. Hay dragones, vuelo libre y siento el aire; al fondo están los cerros de Bogotá con su inconmensurable magia, llenos de neblina y duendes que esconden sus hoyas de oro, sin embargo y sin previo aviso, los veo desde la playa, hace sol...hay viento, pero ineludiblemente, al fondo siguen los cerros perpetuos e imponentes. Gira todo, y me encuentro en un bus, lleno de personas, es amarillo, y observamos como un héroe griego lucha contra un dragón que desea robarle su pan... Una llamarada... Luego empiezo a contar la experiencia (la reciente experiencia) a mi acompañante de silla, al menos me pone atención, pero extrañamente, todos empiezan a escuchar. Dentro de la concurrencia aparece un científico obstinado, que no entiende mis metáforas, y otras figuras literarias, que hacen terriblemente divertida mi historia. Me siento, sencilla y complet...

Después de Ti... Lenguaje en movimiento

Ritmo que condensa el sentimiento de aquello que albergamos en nuestros sentidos, y las sensaciones, que de manera meticulosa, guardamos para esos momentos propios, personales e intransferibles de nuestra soledad. En los movimientos se escribe un lenguaje que se descifra, a través, de las experiencias compartidas y vividas en los espacios de nuestra existencia; dicho lenguaje no es posible descomponerlo en formas lógicas, ya que, la vida carece de esa lógica, entonces, la comprensión se da por la vida en sí misma. Movimiento y ritmo crean una composición cargada de todas esas sensaciones; de todos los momentos que se inmortalizaron en la memoria; y de los sentimientos, que inevitablemente,   son producto de la dialéctica entre dos seres humanos. Dialéctica llena de etapas singulares, de sensaciones intensas, y de las huellas que construyen nuestro camino; camino que no se vuelve a recorrer, que fluye a través de nuestro cuerpo en forma de espíritu, suerte de destino qu...

La desaparición de un desaparecido- Un voto por la Paz

En este espacio que habitamos, en el que se intenta residir, y que se le reconoce por el nombre de Colombia, ocurren muchos, tal vez demasiados, fenómenos fuera de lo común pero, al fin y al cabo, comunes. Uno de estos fenómenos es el que me invita a hacer la presente reflexión, dicha reflexión, no pretende abarcar todas las situaciones, razones, y porqués, busca más bien, tener voz en el ruido eterno del silencio en nuestro país. El fenómeno debe ser nombrado, pero, ¿Cómo nombrarlo si parece que no existiera? ¿Podría, en realidad, considerársele como tal? Claro que desde un punto de vista menos filosófico un fenómeno es aquello que sucede por o en sujetos (o que sucede en la realidad circundante y natural), y para este particular, aún existimos varios sujetos que sentimos que algo nos sucedió, algo que se llevó ilusiones pero trajo esperanza (ese es el problema de la esperanza es en nulidad… el señor Spinoza nos diría que nos ata y nos encadena), en fin, dado que el pasado se dil...